Las transferencias bancarias usan varios identificadores, y confundirlos es una causa habitual de pagos retrasados o rechazados. IBAN, CLABE y SWIFT/BIC resuelven problemas relacionados pero distintos.
IBAN: la cuenta
El IBAN identifica una cuenta concreta y lleva su propia suma de verificación. Es la norma en la Unión Europea, el Reino Unido y muchos otros países, y se usa tanto para transferencias nacionales como transfronterizas dentro de esas zonas.
CLABE: el número de cuenta mexicano
México no usa IBAN para los pagos nacionales. Usa la CLABE, un número de 18 dígitos formado por un código de banco de 3 dígitos, un código de plaza de 3 dígitos, un número de cuenta de 11 dígitos y un dígito de control. El dígito de control se calcula multiplicando cada uno de los primeros 17 dígitos por un peso que se repite de 3, 7 y 1, tomando la última cifra de cada producto, sumándolas y hallando el dígito que lleva el total a un múltiplo de 10. Esto permite que las transferencias SPEI en México rechacen de inmediato los números mal escritos.
SWIFT o BIC: el banco
Un código SWIFT, también llamado BIC, tiene 8 u 11 caracteres e identifica un banco o una sucursal, no una cuenta. Las transferencias internacionales fuera de los países con IBAN suelen necesitar tanto el código SWIFT del banco como el número de cuenta del beneficiario.
Cuál usar
- Pagar dentro de México: usa la CLABE.
- Pagar dentro de países SEPA: basta el IBAN, ya que de él se puede deducir el banco.
- Pagar de México a Europa: normalmente necesitas el IBAN del beneficiario más el código SWIFT del banco.
- Recibir del extranjero en México: comparte tu CLABE, el nombre del banco y el código SWIFT, y tu nombre completo.
Preguntas frecuentes
¿Se puede convertir una CLABE en un IBAN? No. Pertenecen a sistemas distintos.
¿Una CLABE válida demuestra que la cuenta existe? No. Solo confirma que el número está bien formado. El validador de este sitio comprueba ambos formatos en local, en tu navegador.

