Las consultas SQL escritas deprisa, generadas por un ORM o copiadas de los registros suelen acabar en una sola línea larga, difícil de leer y revisar. Formatear pone cada cláusula principal (SELECT, FROM, WHERE, GROUP BY, ORDER BY) en su propia línea, lista las columnas seleccionadas una por línea, indenta las condiciones y las subconsultas y normaliza los espacios. La consulta significa exactamente lo mismo, pero su estructura se hace visible.
Este formateador es un tokenizador ligero, no un analizador completo de una base de datos concreta, así que funciona bien con sentencias SELECT, INSERT, UPDATE y DELETE habituales al estilo de MySQL, PostgreSQL, SQLite y SQL Server. Las cadenas, los identificadores entrecomillados y los comentarios se conservan intactos. Minificar hace lo contrario: elimina los comentarios y colapsa los espacios, lo que sirve para incrustar una consulta en el código.